lunes, 23 de mayo de 2011

ARQUITECTURA


LOS COMIENZOS

La vida de los primeros homínidos de la península iberica está siendo descifrada gracias a los distintos trabajos realizados en las excavaciones arqueológicas repartidas por todo el país. Quizás sean las de la sierra de Atapuerca, en Burgos, la que más información y sorpresas nos ha aportado. Hace más de un millón de años que grupos sociales de nómadas llegados de África (Homo antecesor 790.000 a.C., yacimiento de La Gran Dolina en Atapuerca) poblaron las riberas, habitando en lugares que empezaron a ser "más estables" al modificar su forma de vida a hábitos más sedentarios: caza, pesca, recogida de frutos... Estas primeras "viviendas" se establecieron en cuevas protegidas de un entorno agresivo, en las que se vivía y moría, convirtiéndose así, en vivienda y tumba, eso sí, solo durante el tiempo que se utilizaban, ya que eran comunidades nómadas y cambiaban de cueva por circunstancias variables de supervivencia (Homo heidelbergensis 300.000 a.C., en la Sima de los Huesos en Atapuerca). En verdad, no podemos hablar de arquitectura, más bien de caverna-vivienda protectora, no tenemos constancia de la modificación de estas cuevas, de su adecuación o compartimentación física.

EDAD DE PIEDRA

La evolución humana (Homo sapiens neardentalensis que se extingue y Homo sapiens sapiens) lleva consigo la aparición de expresiones artísticas. En la Edad de Piedra aparece por primera vez la relación entre las artes decorativas y la "Arquitectura" -si es que ya puede llamarse así-, las cuevas son decoradas con pinturas. Los conceptos de vivienda, magia, y belleza se unen. Esta época -Edad de piedra- se divide cronológicamente en tres etapas, el Paleolítico -antigua edad de piedra-, el Mesolítico y el Neolítico -nueva edad de piedra-.

PROTOHISTORIA: la Edad de Hierro.

Cronológicamente empieza en el año 1.000 a.C. y como su nombre indica, el descubrimiento y la utilización del hierro como metal básico es el hecho que la determina. Así, pueblos que anteriormente no habían tenido importancia en el panorama internacional aparecen ahora como referentes culturales o comerciales, complicando así la relación entre todas las civilizaciones, nuevas y antiguas.
la península empiezan a aparecer influencias de civilizaciones no "ibéricas". Por ejemplo, las presiones de pueblos emergentes como los Asirios, hace que los fenicios, excelentes navegantes y comerciantes "emigren" para buscar nuevos mercados, siendo la Península Ibérica uno de esos puntos de asentamiento. Posiblemente estas nuevas relaciones entre pueblos provocaría asentamientos territoriales como el de Tartessos. Además estas influencias se completan más tarde por los asentamientos Griegos, Fenicios y Cartagineses, terminando históricamente con la segunda Guerra Púnica. Como población "nativa" de la península se establecen dos zonas: una la de los iberos y otra de procedencia indoeuropea y céltica, tradicionalmente denominada como los "celtas". Estas poblaciones vivieron, comerciaron y guerrearon permanentemente con los "extranjeros", tartesos, fenicios, griegos, cartagineses y romanos. Más tarde, aparece un nuevo concepto de pueblo, el llamado "Celtíbero", posiblemente una evolución de todos los pueblos originarios. Esta esquemática clasificación no era la real en esta época, ya que en la Península existían una multitud de pueblos: las referencias más verídicas nos vienen de los historiadores romanos y griegos como Estrabón, geógrafo que nos dejó una idea de los pueblos que se refleja en el mapa.

HISPANIA ROMANA

La arquitectura romana, es expresión de la funcionalidad y practicidad del espíritu que llevó a Roma a conquistar y colonizar el mundo conocido. Es evidente que la inluencia griega y etrusca marcaron las bases de esta arquitectura, pero la personalidad Romana le dotó de una uniformidad y monumentalidad características.


De hecho los órdenes griegos -jónico, dórico y corintio-, son empleados profusamente, pero no en una uniformidad, sino combinándolos en un mismo edificio. Como consecuencia aparecen dos nuevos órdenes: el compuesto -mezcla del jónico y del corintio- y el toscano, evolución del dórico.


Como ejes fundamentales de la arquitectura romana, podemos destacar:

  • El empleo sistemático del arco y la bóveda -cupuliforme, medio cañón, de horno o de arista- en las estructuras, pero no sustituyendo a las formas griegas, sino por lo general asociándolas. Es seguro que los griegos conocían la construcción de arcos mediante la colocación de piedras en forma de cuña, pero sus tipos artísticos no lo aceptaban. Fueron los romanos los que utilizaron por primera vez esta forma de construir.
  • Las proporciones son monumentales, son la representación de la grandeza de Roma.
  • Las artes decorativas, mosaicos y frescos son imprescindibles.
  • Los materiales utilizados van desde la piedra -sillería o mampostería- al ladrillo o a la argamasa de hormigón. Se establecieron y nombraron diversos sistemas de aparejos: opus caementicium, opus incertum, opus latericium, opus quadratum, opus reticulatum, opus signinum y opus vittatum.
El Panteón de Roma refleja todas estas características. Es uno de los edificios más importantes de la historia de la arquitectura occidental. Además su estado es excepcional, se conserva hasta la decoración interior. Su cúpula tiene 44 metros de diámetro -con igual altura-, la mayor construida en la antigüedad. El espacio diáfano interior es espectacular, acentuado por la luz que entra por un gran orificio circular que se abre en su cúspide. Se aúnan en este edificio, de una manera significativa, todas las habilidades, técnicas y estéticas del mundo romano, que fueron la base de la gran arquitectura del Renacimiento.



Arquitectura mudejar

El arte mudéjar es un estilo artístico que se desarrolla en los reinos cristianos de la Península Ibérica, pero que incorpora influencias, elementos o materiales de estilo hispano-musulmán. Se trata de un fenómeno exclusivamente hispánico que tiene lugar entre los siglos XII y XVI, como mixtificación de las corrientes artísticas cristianas (románicas, góticas y renacentistas) y musulmanas de la época. Para unos historiadores se trata de un epígono del arte islámico y para otros se trata de un periodo del arte cristiano en el que aparece la decoración islámica, ya que lo practican los mudéjares o moriscos, gentes de religión musulmana y cultura árabe que permanecían en los reinos cristianos tras la conquista de su territorio y, a cambio de un impuesto, conservaban su religión y un status jurídico propio. No es un estilo artístico unitario, sino que posee características peculiares en cada región, entre las que destacan el mudéjar toledano, leonés, aragonés y andaluz.

Desde la Península Ibérica, también viajó a las colonias españolas del continente americano. En el siglo XIX, junto con otros estilos revival apareció el neomudéjar. El término "arte mudéjar" lo acuñó Amador de los Ríos, en 1859, cuando pronunció su discurso de ingreso en la Academia de Bellas Artes de San Fernando sobre “El estilo mudéjar, en arquitectura”.


Se da un nuevo tipo de material, el ladrillo y una nueva decoración superpuesta a elementos constructivos cristianos y musulmanes. El mudéjar supone una reacción nacional en contra de los estilos europeos que se estaban introduciendo. Hasta el s. XII se fomenta un estatus tolerante hacia los alarifes musulmanes, en el s. XIII los reyes cristianos van a comenzar a conocer la cultura islámica y se va produciendo un alejamiento de los influjos europeos y un acercamiento hacia la vida musulmana.
El periodo más importante en la arquitectura mudéjar en España son los s. XII, s. XIV y s. XV, que se debe a la calidad y bajo precio de los alarifes frente a constructores cristianos. Los alarifes son maestros en la utilización del ladrillo y tardan muy poco tiempo en hacer sus construcciones. La arquitectura mudéjar es fundamentalmente decorativa, introduce nuevas soluciones que ayudan a la arquitectura actual. Emplean materiales blandos y baratos como ladrillo, yeso y barro vidriado. se diferencia de las grandes construcciones cristianas, es una arquitectura que no utiliza grandes sillares sino albañilería. Se sustituye la gran bóveda por techumbre plana o armaduras.
Arte cisterciense
Se denomina arte cisterciense al desarrollado por los monjes cistercienses en la construcción de sus abadías a partir del siglo XII, momento de la expansión inicial de esta orden religiosa.
Sus construcciones prescinden de los adornos, en consonancia con los preceptos de su orden de ascetismo riguroso y pobreza, consiguiendo unos espacios conceptuales, limpios y originales. Su estilo se inscribe en el final del románico, con elementos del gótico inicial, lo que se ha llamado "estilo de transición".
La Orden, siguiendo la Regla de San Benito, observa el aislamiento y la clausura, por lo que este arte se desarrolla en construcciones interiores para el uso de los monjes: iglesia, claustro, refectorio o sala capitular. Estas dependencias se encuentran dispuestas generalmente de la misma manera.
La expansión de la Orden fue dirigida por el Capítulo General, integrado por todos los abades, aplicando un programa preconcebido en la construcción de los nuevos monasterios. El resultado fue una gran uniformidad en las abadías de toda Europa.
Su figura decisiva fue Bernardo de Claraval. Planificó y dirigió el diseño inicial (Claraval II, a partir de 1135), influyó en el programa de la orden y participó activamente en la construcción de nuevas abadías. A su muerte en 1153, la Orden había fundado 343.
En España hay notables construcciones cistercienses, que permanecen muy bien conservadas.


Arte Gótica
La arquitectura gótica es la forma artística sobre la que se formó la definición del arte gótico, el estilo artístico, comprendido entre el románico y el renacimiento, que se desarrolló en Europa Occidental -la cristiandad latina- en la Baja Edad Media, desde finales del siglo XII hasta el siglo XV, aunque más allá de Italia las pervivencias góticas continuaron hasta los comienzos del siglo XVI.
El vocablo «gótico» es el adjetivo correspondiente a godo y fue utilizado en este contexto por primera vez por el tratadista florentino Giorgio Vasari (1511–1574), quien en su famosa obra de biografías de pintores toscanos, incluye varios capítulos sobre el arte en la Edad Media. En sentido peyorativo usó este término para denominar la arquitectura anterior al Renacimiento, propia de los bárbaros o godos, cuyos componentes le parecían confusos, desordenados y poco dignos, por contraste a la perfección y racionalidad del arte clásico. En su propia época, se solía denominar como opus francigenum (estilo francés), por referencia al origen de la innovación. Paradójicamente, en la España del siglo XVI se calificaba al gótico final (isabelino o plateresco) como la forma de construir a lo moderno, mientras que la arquitectura clasicista que introducía el renacimiento italiano era vista como una forma de construir a la antigua o a lo romano.
La arquitectura gótica puso especial énfasis en la ligereza estructural y la iluminación de las naves del interior de los edificios. Surgió del románico pero acabó oponiéndose a la masividad y la escasa iluminación interior de sus iglesias. Se desarrolló fundamentalmente en la arquitectura religiosa (monasterios e iglesias), teniendo su cumbre en la construcción de grandes catedrales, secular tarea en que competían las ciudades rivales; aunque también tuvieron importancia la arquitectura civil (palacios, lonjas comerciales, ayuntamientos, universidades, hospitales y viviendas particulares de la nueva burguesía urbana) y arquitectura militar (castillos y murallas urbanas).
Los dos elementos estructurales básicos de la arquitectura gótica son el arco apuntado u ojival y la bóveda de crucería, cuyos empujes, más verticales que el arco de medio punto, permiten una mejor distribución de las cargas y una altura muy superior. Además, la parte principal de estas son transmitidas desde las cubiertas directamente a contrafuertes exteriores al cuerpo central del edificio mediante arbotantes. El resultado deja a la mayor parte de los muros sin función sustentante (confiada a esbeltos pilares y baquetones), quedando la mayor parte de aquéllos libres para acoger una extraordinaria superficie de vanos ocupados por amplias vidrieras y rosetones que dejan paso a la luz.
La arquitectura gótica tuvo su origen en las regiones de Normandía e Isla de Francia, desde donde se difundió primero a todo el reino de Francia y posteriormente (ya a mediados del siglo XIII), sobre todo por la extensión del arte cisterciense y las rutas jacobeas, por el Sacro Imperio Romano Germánico y los reinos cristianos del norte de España (que durante ese periodo de la Reconquista se estaban imponiendo a los musulmanes del sur). En Inglaterra penetró pronto el estilo francés, aunque adquirió un fuerte carácter nacional. A Italia llegó tarde, no tuvo mucha aceptación, y su impacto fue muy desigual en las distintas regiones, y muy pronto fue sustituido por el Renacimiento.
El medievalismo suscitado por el romanticismo y el nacionalismo del siglo XIX hizo reelaborar como arquitectura historicista un neogótico que reproducía el lenguaje arquitectónico propio del estilo con formas más o menos genuinas, destacando la labor restauradora y reconstructora del francés Eugène Viollet-le-Duc.
Arquitectura islámica
La Arquitectura islámica (en árabeعمارة إسلامية) es un término amplio que agrupa los estilos artísticos propios de la cultura islámica desde los tiempos de Mahoma hasta nuestros días, influenciando en el diseño y construcción de edificios y estructuras por todo el mundo.



Los tipos principales de construcciones de la arquitectura islámica son: la Mezquita, la Tumba, el Palacio y el Fuerte; aunque también destacaron edificaciones de menor importancia como los Baños Públicos, las Fuentes y la arquitectura doméstica.
Se dice que la Columna, el Arco y la Cúpula son la "Santísima Trinidad" de la arquitectura islámica, ya que las tres juntas son características que le dan belleza y originalidad.

La arquitectura islámica puede ser identificada por los siguientes elementos de diseño, que se imitaron de la primera mezquita construida por Mahoma en Medina, así como otras características que se adaptaron de construcciones pre-islámicas como iglesias, templos y sinagogas. La arquitectura Bizantina tuvo una gran influencia en la arquitectura islámica temprana con sus arcos redondos, cámaras acorazadas y bóvedas característicos.
  • Patios grandes combinados a menudo con un pasillo central para el rezo (originalmente una característica de Masjid al-Nabawi).
  • Minaretes o torres (éstos fueron utilizados originalmente como atalayas-antorcha, una especie de faros, según lo visto en la Gran Mezquita de Damasco; por lo tanto surge de la derivación de la palabra árabe nur, significando "luz").
  • Mihrab u hornacina inmerso dentro del muro indicando la dirección a la Meca. Esto se pudo haber derivado de usos previos de las hornacionas para el ajuste de las volutas del torah en las sinagogas judías o en el haikal de las iglesias coptas.
  • Bóvedas y Cúpulas.
  • Iwanes colocados entre diversas secciones para dividirlas.
  • El uso de la forma geométrica y el arte de la repitición (arabescos).
  • El uso caligrafía árabe para decorar en vez de pinturas que estaban prohibidas (haram) en la arquitectura de las mezquitas. Hay que observar que en la arquitectura secular, los cuadros estaban de hecho presentes.
  • La fuente de abluciones (a menudo usada como área para el wudu de los musulmanes).
  • El uso de colores brillantes.
  • Focalización tanto del espacio interior como del exterior de las construcciones.



Arquitectura Renacentista

Arquitectura del Renacimiento o renacentista es aquella producida durante el período artístico del Renacimiento europeo, que abarcó los siglos XV y XVI. Se caracteriza por ser un momento de ruptura en la Historia de la Arquitectura, en especial con respecto al estilo arquitectónico previo: el Gótico; mientras que, por el contrario, busca su inspiración en una interpretación propia del Arte clásico, en particular en su vertiente arquitectónica, que se consideraba modelo perfecto de las Bellas Artes.

Produjo innovaciones en diferentes esferas: tanto en los medios de producción (técnicas y materiales constructivos) como en el lenguaje arquitectónico, que se plasmaron en una adecuada y completa teorización.
Otra de las notas que caracteriza este movimiento es la nueva actitud de los arquitectos, que pasaron del anonimato del artesano a una nueva concepción de la profesionalidad, marcando en cada obra su estilo personal: se consideraban a sí mismos, y acabaron por conseguir esa consideración social, como artistas interdisciplinares y humanistas, como correspondía a la concepción integral del humanismo renacentista. Conocemos poco de los maestros de obras románicos y de los atrevidos arquitectos de las grandes catedrales góticas; mientras que no sólo las grandes obras renacentistas, sino muchos pequeños edificios o incluso meros proyectos, fueron cuidadosamente documentados desde sus orígenes, y objeto del estudio de tratadistas contemporáneos.
Arquitectura barroca
La arquitectura barroca se desarrolla desde el principio del siglo XVII hasta dos tercios del siglo XVIII. En esta última etapa se denomina estilo rococó. Se manifiesta en casi todos los países europeos y en lo que eran por aquel entonces los territorios de España y Portugal en América, hoy países independientes. El barroco se da también en otras artes, como Música, Literatura, Pintura y Escultura.
Caracteristicas:
  • Arquitecturas cargadas de detalles y complejas. No reniega de las formas clásicas (columnas, arcos, frontones, frisos), pero las transforma de manera fantasiosa. A veces el edificio llega a ser como una gran escultura. Los entablamentos adoptan la curva y los frontones se parten y adoptan curvas, contracurvas y espirales.
  • Se adopta la elíptica, la forma oval y otras formas (como la de abeja de Borromini). Las paredes son cóncavas y convexas, es decir siempre onduladas. Se llega al abandono de líneas rectas y superficies planas.
  • Se adopta un nuevo tipo de planta que ofrece planos oblicuos para dar sensación de movimiento (espacios dinámicos), en la más estática de las artes. Gusta de representar o sugerir el infinito (un camino que se pierde, una bóveda celeste, un juego de espejos que altere y haga irreconocibles las perspectivas). Éxito del orden gigante, con columnas que abarcan 2 o 3 pisos. No faltan los campanarios, solos o en pareja, muy decorados.
  • Se utilizan efectos de luz, juegos de perspectiva. Da importancia a la luz y efectos luminosos, a través del claroscuro. Búsqueda de la sorpresa. Gusto por lo dramático, escenográfico y teatral.
  • Gran riqueza decorativa y exuberancia formal tanto en los espacios interiores como al exterior, aunque más sobrio. Amor desenfrenado por lo curvilíneo y el triunfo de la columna salomónica. Arcos y frontones mixtilíneos, ventanas ovaladas. El arco descansa sobre la columna por medio de un entablamento (al modo romano), o descansa directamente sobre el capitel (modo bizantino). Ambos modos fueron empleados en el Renacimiento. Se utilizan grandes cartelas.
  • La creación de nuevas tipologías para edificios concretos. Las obras son: palacios, religiosas, urbanísticas, grandes jardines y galerías (que luego daría lugar a las galerías de arte).


Arquitectura neoclásica

La arquitectura neoclásica es un estilo arquitectónico que produjo el movimiento neoclásico que comenzó a mediados del siglo XVIII, por una reacción contra el estilo rococó de ornamentación naturalista así como por el resultado de algunos rasgos clasicistas nacidos en el barroco tardío.


Tres son los factores fundamentales que influyeron en la creación de la arquitectura neoclásica:
  • la Revolución Industrial
  • el Enciclopedismo
  • la fundación de las Academias.
La revolución industrial modifica profundamente el ritmo de vida, influyó en adelantos técnico constructivos, empleo de nuevos materiales. El concepto de economía relacionado con el funcionamiento cambió algunos esquemas de organización espacial y aun de relación entre vanos y macizos.
El enciclopedismo, espíritu de la revolución francesa, trajo consigo una concepción romántica de la Grecia Antigua. Asimismo la Ilustración sostenía que la infelicidad del hombre, se debía a la ignorancia e irracionalidad y que por lo tanto el único camino viable para conducirlo a la felicidad era llevarle la luz de la razón por medio de la educación. En cuanto a arquitectura la educación implicaba el conocimiento y fuentes antiguas tales como Vitrubio, Palladio, Vignola; por lo que ésta hizo uso de los repertorios formales griegos y romanos.
Se buscó dar un carácter más científico a las artes, por lo que los artistas debieron ser técnicos más que inventores, e imitadores más que creadores. Este espíritu científico llevó a considerar al arte clásico como un arte progresista, porque estaba desprovisto de adornos sin sentido y buscaba la perfección de las leyes inmutables sin depender de las impresiones subjetivas e imperfectas del artista.
Las Academias para el estudio de las artes surgieron en Italia desde el siglo XVI, las fundadas en el siglo XVIII ya estaban matizadas por la ilustración, lo que les dio un carácter distinto. La Academia fungió como transmisora de los conceptos en contra del barroco y a favor del neoclasisimo y los diversos tratados clásicos y renacentistas de las Tres nobles artes, así como de obras de carácter técnico y científico que racionalizaba la práctica y ejecución de las artes.
El contraste entre la arquitectura churrigueresca y la modalidad académica o neoclásica es tan rudo, que asistimos al fenómeno artístico en dos mundos diversos. El barroco, en todas sus expresiones había colmado las necesidades del país y dejaba una sorprendente serie de monumentos religiosos y de palacios, residencias y colegios que hoy nos enorgullecen como obra del genio artístico de España y de Latinoamerica. Entonces el arte comienza a sufrir las consecuencias de una crítica libre, fundada en los principios académicos.
Arquitectura modernista
La Arquitectura Moderna es un término muy amplio que designa el conjunto de corrientes o estilos de la arquitectura que se han desarrollado a lo largo del siglo XX en todo el mundo. A pesar de lo ambiguo del término (similar al de arte moderno o arte contemporáneo), se refiere a las producciones arquitectónicas contemporáneas o arquitectura contemporánea, no a la arquitectura de la Edad Moderna (siglos XV al XVIII), ni siquiera a la arquitectura del siglo XIX (que pertenece a la Edad Contemporánea) o a la de otros periodos de la historia de la arquitectura.


La Arquitectura Moderna se ha caracterizado por la simplificación de las formas, la ausencia de ornamento y la renuncia consciente a la composición académica clásica, la cual fue sustituida por una estética con referencias a la distintas tendencias del arte moderno como el cubismo, el expresionismo, el neoplasticismo, el futurismo y otros.
Pero es, sobre todo, el uso de los nuevos materiales como el acero y el hormigón armado, así como la aplicación de las tecnologías asociadas, el hecho determinante que cambió para siempre la manera de proyectar y construir los edificios o los espacios para la vida y la actividad humana.
Arquitectura contemporánea
La arquitectura que surge con la Edad Contemporánea irá, en mayor o menor grado, a reflejar los avances tecnológicos y las paradojas socioculturales generadas por el advenimiento de la Revolución Industrial. Las ciudades pasan a crecer de modo desconocido anteriormente y nuevas demandas sociales relativas al control del espacio urbano deben ser respondidas por el Estado, lo que acabará llevando al surgimiento del urbanismo como disciplina académica. El papel de la arquitectura (y del arquitecto) será constantemente cuestionado y nuevos paradigmas surgen: algunos críticos alegan que surge una crisis en la producción arquitectónica que permea todo el siglo XIX y solamente será resuelta con la llegada de la arquitectura moderna.

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